
La obra fundamental del patrimonio cultural argentino es el "MARTÍN FIERRO", (1834-1886) y referente obligado cuando se habla de Literatura Gauchesca. El poema - que consta de dos partes: "El Gaucho Martín Fierro", escrita en 1872 y "La Vuelta de Martín Fierro" que data de 1879 - es considerado la obra cumbre de este autor argentino, uno de los más originales del romanticismo hispánico.
Su argumento es sencillo y tiene, por sobre todo, la virtud de representar magníficamente un tipo humano -el gaucho-, una época y un pueblo.
Con sus dos grandes virtudes el Valor y la Bondad. Dos secuencias son las muestras de ello, el momento en que perseguido por unos oficiales uno de ellos se pone inesperadamente a defenderlo porque "asi no se mata a un criollo" y se convierte en su único y mejor amigo, ese que sólo se conoce en las desgracias. Y luego de la muerte de Cruz cuando se juega la vida por defender a la cautiva víctima de la ira del Indio Pampa.
La gran identificacion que ejerció sobre el criollo de aquellos tiempos hizo que en cada hogar humilde provoco que tubiesen un ejemplar del mismo por considerarlo "la biblia gaucha" aun cuando muchos no sabian leer.
Por otra parte, la superabundancia de matices e incidencias, así como la naturalidad del lenguaje, lo hacen igualmente accesible a todas las culturas y gustos estéticos, de donde resulta que si la inmensa mayoría puede deleitarse con la belleza y la humanidad intrínsecas del poema, también críticos, investigadores y sociólogos pueden escrutar en él los rasgos históricos-sociales de una civilización.
Con un lenguaje vigoroso su protagonista, el gaucho y payador Martín Fierro canta de manera humana su lucha por la libertad, contra las adversidades y la injusticia. "El gaucho Martín Fierro" recorre la felicidad inicial de su vida familiar en las planicies, hasta que Martín es obligado a alistarse en el ejército, su odio de la vida militar, su rebelión y su consiguiente deserción. A su regreso, descubre que su casa ha sido destruida y su familia se ha marchado. La desesperación le empuja a unirse a los indios y a convertirse en un hombre fuera de la ley. En la secuela del poema, "La vuelta de Martín Fierro", se reúne por fin con sus hijos y vuelve al seno de la sociedad, para lo que ha de sacrificar gran parte de su preciosa independencia.
El interés que despertó "Martín Fierro" en su época fue tal que dio origen a círculos de lectura entre los hombres del campo, y a recitadores que memorizaban pasajes de la primera o la segunda parte y los decían ante grupos de oyentes entusiasmados. Y aunque el éxito popular de Martín Fierro fue inmediato a su publicación, su consagración literaria data de los primeros años del siglo XX; a elevarlo a la consideración crítica contribuyeron Ricardo Rojas y Leopoldo Lugones, con fundamentales estudios, y Eleuterio F. Tiscornia, con una notable edición comentada. En Europa le dieron definitivo espaldarazo las plumas de Unamuno y de Menéndez y Pelayo. Sus ediciones son innumerables y está traducido a casi todos los idiomas.